Una sola radio, una sola misión

estamos al aire

MENSAJE DEL DIRECTOR

 

DOMINGO XII DEL TIEMPO ORDINARIO

P. Jorge Antonio Luna Casillas

El calendario de este año nos ofrece la posibilidad de celebrar en esta reunión dominical la fiesta de Juan el Bautista, aquel profeta judío que anunció la venida del Señor, que preparó su camino. Desde sus inicios, la Iglesia ha venerado especialmente la figura de Juan y el pueblo cristiano lo ha sabido captar. Por eso, al celebrar con alegría su fiesta, procuremos entender algo más su figura ejemplar y a la vez captar qué nos aporta a nosotros, a nuestro tiempo.

La historia de Jesús sería incomprensible si prescindiéramos de todo el camino que la prepara, de toda la historia del pueblo judío. Y en este camino ascendente, dos personas ocupan el último peldaño que lleva hasta Jesús de Nazaret: aquella mujer sencilla del pueblo llamada María y este profeta inconformista llamado Juan. Sin la fidelidad de uno y otro a su camino, a su misión, si uno y otro no hubieran vivido con generosidad su "sí" a lo que Dios esperaba de ellos, no podríamos imaginar cómo hubiera sido posible la aparición en la historia de la humanidad del Hijo de Dios. Juan prepara el camino del Señor. Desvela la conciencia de los judíos fieles que esperaban la venida del Mesías, pero que se lo imaginaban demasiado según sus deseos. Por esto Juan -con radicalidad, con exigencia- va al núcleo de la cuestión, centra la atención en la raíz de lo que es preciso hacer: renovarse, convertirse, para poder descubrir, escuchar y seguir al Verbo de Dios que se hace hombre en JESÚS. La grandeza de su misión y la grandeza de la fidelidad con la que él la vive. Sin ahorrarse sacrificio, sabiéndose retirar cuando su misión está realizada, sin excusas: si Juan se hubiera excusado en la corrupción de los poderosos de su tiempo, en la despreocupación de la mayoría de los judíos, no hubiera realizado su misión. Su ejemplo un ejemplo para nosotros es el de su valor, el de su entrega al trabajo que le tocaba realizar.

Hoy, cada uno de nosotros, deberíamos preguntarnos qué hacemos para abrir camino a la venida de Jesús a cada hermano, en cada situación humana, ahora y aquí. Pero aún otra cosa nos dice hoy el ejemplo de Juan. Algo que los cristianos necesitamos bastante. Y es que Juan une la radicalidad de su palabra de su llamada a la renovación personal sincera con la exigencia de su propia vida, con la fidelidad a lo que él dice. No es un hombre que diga y no haga, sino que dice y hace. Y dice y hace con exigencia, con radicalidad. Es un auténtico profeta de Dios. Hemos de reconocer que entre nosotros faltan profetas con el valor y la coherencia de Juan el Bautista. Pidamos que la celebración de su memoria nos ayude a seguir, algo más, su ejemplo.

EVANGELIO DEL DÍA

Tweets de RM

 Whatsapp +(52) 133 3450-15-96 Teléfono +52 (33) 33-67-10-00

 

Calle Joaquín Angulo 1696 Col. Sta Teresita Cp 44600 Guadalajara, Jal. México